La hernia discal es una de las lesiones más frecuentes en la población. Sin embargo, no siempre producen síntomas. Su sintomatología depende de varios factores, sin embargo, conocer e identificar los síntomas asociados agiliza su diagnóstico y, con ello, su tratamiento.

Hernia discal: causas y consecuencias

La hernia discal (HD) se define como un desplazamiento de los discos que se encuentran entre las vertebras. En función del desplazamiento se producirá una sintomatología asociada. Los discos intervertrables están formados por dos estructuras: un núcleo pulposo y un anillo fibroso externo. En el núcleo pulposo se segregan sustancias como colágeno y contiene proteoglicanos, los cuales favorecen el almacenamiento del agua, generando una presión idónea para poder resistir la compresión axial que soporta la columna vertebral. La función del anillo fibroso externo es la de mantener el núcleo pulposo en el centro del disco.

La importancia de la estructura del disco intervertebral radica en que el desarrollo de la hernia discal puede ser desencadenado por cambios en dicha composición. Se sostiene que una de las causas que favorecen su aparición son las alteraciones biológicas del disco tales como la disminución de la retención del agua en el núcleo pulposo, el aumento del porcentaje de colágeno dentro del núcleo pulposo entre otras reacciones que tienen lugar.

Por otra parte, también se han encontrado estudios en los que se sostiene que en el caso de la HD de la zona lumbar su aparición es hereditaria, es decir, gran cantidad de genes están involucrados. Otras causas relacionadas con el origen de la HD son la compresión y el propio proceso de degeneración que sufre el disco con la edad (1). En el caso de la compresión, son varios autores los que relacionan esta causa con la aparición de hernias de disco en la zona lumbar de jóvenes que llevan un estilo de vida sedentario (2). La incidencia de este tipo de lesión se estima que es de entre 5-20 casos nuevos por cada 1000 adultos al año y suele ser más frecuente en personas que se encuentran entre la década de los 30 y 50 (1).

Síntomas de una hernia discal

Los síntomas de la HD varían en función de la zona en la que se produce el desplazamiento, por tanto según el segmento afectado la sintomatología afectará a unas estructuras u otras. Sin embargo, de forma general, se pueden englobar los síntomas en: dolor de tipo radicular, pérdida de fuerza y alteraciones en la sensibilidad (1). Estos signos se deben a que el segmento desplazado producen una compresión en un nervio. En función del nervio que se vea comprometido se producirán los siguientes síntomas (3):

  • C5: Dolor en el cuello, en el hombro y también en la zona de la escápula (omoplato). Sensación de entumecimiento en la zona lateral del brazo y debilidad en movimientos del hombro como rotación externa y sepación del brazo del cuerpo. También debilidad en la flexión del codo.
  • C6: Dolor en el cuello, en el hombro, la escápula, en la zona lateral del brazo, en el antebrazo e incluso en las manos. Este dolor se acompaña de sensación de entumecimiento en el antebrazo y en dedos como el pulgar y el índice. También se presenta pérdida de la fuerza o sensación de debilidad en movimientos del hombro como separación del brazo del cuerpo, las rotaciones y los movimientos que implican el giro del antebrazo.
  • C7: Dolor en el cuello, en el hombro y en el dedo corazón. La sensación de entumecimiento se concentra en la mano, concretamente en la zona palmas y en los dedos índice y corazón. La debilidad en este caso se centra en la muñeca y el codo, y en los movimientos que requieren su implicación: flexión de la muñeca, desviación radial de la muñeca y la pronación del antebrazo.
  • C8: Dolor en el cuello, en el hombro y la zona interna del antebrazo. El entumecimiento también se da como en el caso anterior. Sin embargo, la sensación de debilidad se produce en la realización de otros movimientos: extensión de los dedos, desviación cubital de la muñeca y los movimientos del pulgar.
  • T1: Dolor en la zona del cuello, parte interna del brazo y el antebrazo. El entumecimiento se produce en la parte anterior del brazo e interna del antebrazo. La debilidad se produce en los movimientos del pulgar.
  • L1: Dolor y pérdida de sensibilidad en la zona inguinal. En ocasiones puede presentarse pérdida de fuerza en la flexión de cadera, pero no suele darse.
  • L2-L3-L4: Dolor de espalda que se irradia hacia la parte delantera del muslo y la parte interna de la pierna. Pérdida de la sensibilidad en la parte anterior del muslo. Pérdida de fuerza en los movimientos de flexión y aducción de cadera y extensión de rodilla.
  • L5: Dolor de espalda que se desplaza hacia la zona de la nalga, parte externa del muslo, dorso del pie y el dedo gordo del pie. Pérdida de sensibilidad en el dorso del pie y entre el primer y el segundo dedo. Los movimientos alterados son la separación de la pierna, la flexión de la rodilla; la flexión dorsal, la inversión y eversión del pie y la flexión y extensión de los dedos del pie.
  • S1: Dolor en la espalda que se irradia a la nalga y a la parte externa y de detrás del muslo. También se presenta el dolor y pérdida de la sensibilidad en la zona externa y en la planta del pie. La pérdida de fuerza se produce en los movimientos de extensión de cadera, flexión de rodilla y flexión plantar del pie.
  • S2-S4: Dolor en la zona del sacro y en los glúteos, que se desplaza hacia la la parte de detrás de la pierna. Pérdida de sensibilidad de la zona glútea, perineal y perianal.

Cabe destacar que estos síntomas son producidos por la compresión de los nervios anteriormente mencionados, sin embargo, no siempre se producen, dependen de la compresión que se produzca. El diagnóstico de la HD se realiza generalmente a través de pruebas de imagen. En un primer momento se realiza un radiografía para descartar alteración ósea, sin embargo, la prueba reina para determinar el diagnóstico es la resonancia magnética, la cual cuenta con un 97% de precisión y fiabilidad inter-observador (4,5).

¿Cómo tratarla?

Las HD se puden tratar de forma conservadora o quirúrgica. La opción conservadora siempre es la más indicada en la mayoría de los casos y es la que se lleva a cabo como primera opción de tratamiento. El tratamiento conservador está compuesto por una prescripción farmacológica a base de antiinflamatorios y fisioterapia. Tanta la fisioterapia con los antiinflamatorios están destinados a la reducción de los síntomas.

En el caso de la fisioterapia los tratamientos que se aplican y que han demostrado remitir los síntomas son el ejercicio terapéutico, indicado para el fortalecimiento de la musculatura y la reducción del dolor; terapia manual, con el objetivo de disminuir el dolor con técnicas como la movilización articular, la neurodinamia, las tracciones, movilizaciones del tejido blando…); agentes externos como el TENS y en el caso de que exista evidencia de la presencia de factores psicosociales, educación terapéutica. En el caso de las HD en las que los síntomas no remiten, se puede valorar la posibilidad de realizar un tratamiento quirúrgico (6,7).

Fisioterapeutas expertos en hernia discal

Este tipo de lesión se presenta muy a menudo en consulta, por ello los fisioterapeutas están formados en el tratamiento de las HD así como en la sintomatología asociada. La labor del fisioterapeuta es la de realizar una valoración con el fin de descartar posibles complicaciones y mediar diferentes parámetros y variables como pueden ser: rango de movimiento del cuello o de la columna lumbar, como afecta la lesión en la calidad de vida del paciente y en sus actividades de su día a día, etc.

Sin embargo, con el crecimiento de la profesión los fisioterapeutas han comenzado en especializarse en profundidad en otros campos como en el ámbito respiratorio, uroginecológico o pediátrico, por tanto debes tener en cuenta que el profesional más especializado para tratar este tipo de lesión es el que realice terapia manual. Sin embargo, un mismo profesional puede dedicarse a varias disciplinas, por ello la opción más sencilla es que busques directamente el profesional que trata hernia de disco.

En el buscador de patologías de fisiosite tan solo tienes que introducir el nombre de tu lesión y el propio buscador te proporcionará sugerencias por si no estas seguro de su nombre y un listado de los profesionales que tratan tu lesión. Introduce tu localidad y en solo dos pasos tendrás a tu disposición todos los profesionales que necesitas para tratar tu lesión.

REFERENCIAS

  1. Amin RM, Andrade NS, Neuman BJ. Lumbar Disc Herniation. Curr Rev Musculoskelet Med. 2017 Dec;10(4):507-516.
  2. Paul CPL, de Graaf M, Bisschop A, et al. Static axial overloading primes lumbar caprine intervertebral discs for posterior herniation. PLoS One. 2017:1–23.
  3. Ngnitewe Massa R1, Mesfin FB2. Herniation, Disc. StatPearls. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2018-2017 Oct 10.
  4. Kreiner DS, Hwang SW, Easa JE, et al. An evidence-based clinical guideline for the diagnosis and treatment of lumbar disc herniation with radiculopathy. Spine J. 2014;14(1):180–191.
  5. Kim KY, Kim YT, Lee CS, Kang JS, Kim YJ. Magnetic resonance imaging in the evaluation of the lumbar herniated intervertebral disc. Int Orthop. 1993;17(4):241–244
  6. Ased EV, For GU, Hiropractic THEC, Bryans R, Decina P, Descarreaux M, et al. Evidence-Based Guidelines for the Chiropractic Treatment of Adults With Neck Pain. J Manipulative Physiol Ther. 2013;1–22.
  7. Eubanks JD. Cervical Radiculopathy: Nonoperative Management of Neck Pain and Radicular Symptoms. 2010;81(1).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: