El pilates para embarazadas es una adaptación de un tipo de ejercicio o método denominado pilates, que tiene su origen a principios del siglo XX.

Este método originariamente no fue creado para que lo realizasen las mujeres durante el proceso gestacional, sino que fue creado para combatir el dolor de diferentes enfermedades causadas durante la Primera Guerra Mundial.

Los principios de este método buscaban unir la fuerza muscular, el control mental y otros factores como la respiración y la relajación. Sin embargo, este método ha ido evolucionando con los años y definiendo en función de la evidencia científica que se encuentra.

En el caso de las mujeres que se encuentran en el proceso gestacional suele ser muy útil no solo para mantener la condición física (se trata de un tipo de ejercicio muy poco lesivo). Sino también para preparar el suelo pélvico para el parto y evitar así multitud de lesiones relacionadas con la disfunción de este grupo muscular pélvico. 

 

Diferencia entre pilates y pilates embarazadas

 

La diferencia principal entre el método convencional y el adaptado para mujeres en periodo gestacional son los tipos de ejercicios que se realizar y el nivel de tolerancia de los mismos.

Cuando una mujer se queda embarazada, se producen numerosos episodios y cambios morfológicos, por lo que estos se deben tener en cuenta a la hora de prescribir ejercicio.

En las clases especializadas para el embarazo, los ejercicios estarán adaptados a las mujeres e incluso a los trimestres en los que se encuentren. Durante las clases se tendrán consideraciones especiales que son muy importantes cumplir para no poner en riesgo la salud de la gestante y el bebé:

  • La posición de las articulaciones debe ser controlada, puesto que durante el embarazo se produce un aumento de la hormona llamada relaxina, para evitar lesiones o dolor.  Además, ciertas posturas no se podrán realizar, puesto que el aumento de la relaxina y los estrógenos pueden aumentar el riesgo de caídas.
  • Evitar valsalvas durante la práctica de los ejercicios.
  • Es importante controlar la temperatura corporal de la madre y las pulsaciones de esta, para evitar riesgos en el feto.

Para evitar complicaciones es preciso contar con la autorización médica pertinente para realizar ejercicio. En algunos casos, las recomendaciones médicas pautarán que la mujer no puede comenzar a hacer ejercicio hasta la semana 12 o 16, dependiendo el caso.

 

Beneficios del pilates para embarazadas

 

Aunque los beneficios de este método son numerosos y en muchos casos coinciden con los generales que aporta la actividad física. En las clases especializadas para el embarazo, los ejercicios de modifican para atender diferentes objetivos y demandas de la futura mamá. Las clases estarán orientadas para alcanzar los siguientes objetivos:

  • Mejorar el control postural antes y después del proceso gestacional
  • Preparar los miembros superiores para después del parto, ya que estos serán esenciales para las demandas del bebé
  • Acondicionar a la madre para la lactancia, lo cual está muy relacionado con el punto anterior.
  • Preparar los miembros inferiores para soportar el rápido aumento de peso del abdomen.
  • Fortalecer el suelo pélvico y prepararlo para prevenir disfunciones que se producen tras el parto
  • Evitar otras complicaciones como puede ser la diástasis abdominal
  • Mejorar la circulación, la función cardiovascular, el insominio, las varices, el estreñimiento, la fatiga, los calambres musculares…
  • Prevenir otro tipo de dolores muy frecuentes durante esta etapa como el dolor lumbopélvico

Además el ejercicio que se practica durante este método ha demostrado que tiene un papel determinante en la prevención de complicaciones como la preeclampsia, la diabetes gestacional y los partos prematuros.

 

Pilates para embarazadas ejercicios

 

En primer lugar, se deberá trabajar la respiración. Este componente es muy importante para asegurar el éxito de los ejercicios, por tanto durante las primeras sesiones se deberá enseñar a la mujer a realizar una respiración combinada con la contracción del suelo pélvico.

Una vez dominada esta fase, la respiración y contracción del suelo pélvico se combinará con diferentes ejercicios y movimientos, por tanto la concienciación corporal y la concentración son muy importantes.

Algunos ejercicios útiles que puedes realizar durante las clases una vez que se tenga dominio de la respiración y contracción del suelo pélvico son:

  • En posición de mini sentadilla, con una banda elástica ejercitamos los brazos mientras que realizados la respiración y contracción pertinente.
  • Tumbada en el suelo con las rodillas flexionadas, elevamos el glúteo y lo descendemos mientras que realizamos la respiración y contracción. Es importante que el fisioterapeuta supervise la posición de la pelvis en este ejercicio.
  • Sentada en una pelota de pilates o fitball, se realizarán diferentes trabajos de miembros superiores con gomas elásticas o pesas.

La posibilidad de realizar diferentes ejercicios es muy amplia y el fisioterapeuta los pautará en función de las necesidades de la embarazada.

 

Donde puedo hacer pilates para embarazadas

 

Es importante que para comenzar a realizar ejercicio, se cuente con la autorización del médico. El pilates es un tipo de actividad muy recomendada durante el embarazo, no solo porque se adapta a la situación de la mujer, sino que otros ejercicios tienen mayor riesgo de sufrir caídas, lo cual resulta peligroso para la madre y el bebé.

Es importante que el ejercicio sea pautado por un profesional sanitario que tenga conocimientos sobre las demandas de la madre durante este periodo y las consideraciones que se deben tener en cuenta para no poner en riesgo la salud de ninguno.

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