La preparación al parto es uno de los servicios de fisioterapia que más demanda ha experimentado en los últimos años. Los beneficios que proporciona llevar a cabo un programa de fisioterapia antes de dar a luz están relacionados con la salud de la futura mama y con la del bebé.

El motivo por el cual es recomendable realizar este procedimiento junto con un profesional sanitario se debe a que la preparación debe contemplar numerosas indicaciones que no se tienen en cuenta en mujeres no embarazadas.

 

¿Por qué es importante la fisioterapia en la preparación al parto?

 

A lo largo de los 9 meses en los que transcurre un embarazo tienen lugar numerosos cambios y adaptaciones fisiológicas en el cuerpo de la mujer. Estos cambios no siempre se revierten de forma espontánea e inmediata tras dar a luz.

Por ello, durante los meses del embarazado se han desarrollado numerosos programas enfocados en prevenir posibles lesiones tras el parto y ayudar a que las complicaciones posteriores sean mínimas.

Los planes que imparten los fisioterapeutas se basan principalmente en técnicas de ejercicio terapéutico, pilates adaptado….

Algunos de los beneficios que se derivan de estas prácticas son:

  • Mejorar la postura, la circulación (hinchazón en manos y pies), el dolor (en concreto, de espalda)
  • Prevenir lesiones mayores como la preeclampsia, diabetes, parto prematuro y lesiones post-parto.
  • Prevenir el uso de cesárea e instrumental durante el parto. Estas prácticas en muchas ocasiones desencadenan complicaciones y lesiones para la madre.

Existen muchos más beneficios que contribuyen al bienestar de la embarazada. Sin embargo, el fisioterapeuta se centrará en todos aquellos síntomas que experimentan las mujeres y reducir su impacto.

Las consideraciones que se deben tener en cuenta con las mujeres embarazadas son variadas y justifican la presencia de un profesional sanitarios para evitar posibles complicaciones.

 

Lesiones frecuentes tras el parto

 

No en todos los casos la mujer experimenta molestias o padece lesiones tras dar a luz a su hijo. Las circunstancias en las que se desenvuelve el proceso, así como condiciones físicas de la madre, patologías subyacentes o diferentes factores que intervienen, determinarán la presencia de afecciones.

El uso de diferentes instrumentos como el fórceps, la espátula o la ventosa, puede dar lugar a disfunciones anorrectales y traumas perineales. En función del instrumento utilizado las lesiones serán de mayor o menor gravedad:

  • El fórceps puede desencadenar heridas y desgarros en el perineo, vulva, vagina y cuello, así como hematomas, infecciones como consecuencia de los desgarros, lesiones ósea pélvicas y neurológicas…
  • Ventosa, las lesiones que produce son similares a las que se originan con el fórceps, pero se dan con menos frecuencia.
  • Espátulas, son los instrumentos más agresivos y producen importantes desgarros en las partes blandas.

Generalmente este material se utiliza cuando la fase del expulsivo se detiene, existe agotamiento materno, enfermedades subyacentes, preclampsia, hemorragias…

La preparación del suelo pélvico mediante tratamientos de fisioterapia ayudan a que el proceso tenga lugar de la forma correcta y no se recurra a este tipo de material

Por otra parte, existen lesiones muy populares que se desencadenan tras dar a luz y que pueden ser evitadas mediante diferentes técnicas de fisioterapia como la diástasis abdominal, incontinencia urinaria, dolor pélvico…

 

Beneficios de la fisioterapia durante el parto

 

El papel del fisioterapeuta debe estar presente durante el proceso del embarazo y en los momentos previos de dar a luz. Los objetivos que se plantean con el tratamiento de fisioterapia son los siguientes:

  • Facilitar el momento de dar a luz, reduciendo el tiempo del expulsivo, el uso de instrumentos y los traumas perineales.
  • Reducir el dolor asociado a las adaptaciones fisiológicas y el momento de la dilatación, expulsivo…
  • Mediante las técnicas aplicadas se busca que exista un alineamiento correcto del feto dentro del canal del parto y con ello, reducir el tiempo y aumentar la fuerza de la fase del expulsivo.
  • Reducir el impacto o la probabilidad de aparición de numerosas lesiones y afecciones, mencionadas anteriormente.

 

Técnicas de fisioterapia en la preparación al parto.

 

Una de las técnicas que más se emplea  desde la fisioterapia durante esta fase de preparación es el ejercicio, ya que puede ser adaptado a las condiciones de la mujer en cuestión  (enfermedades, capacidades físicas…).

El pilates para embarazadas, aunque parezca un término de marketing, es una modalidad de este concepto con ciertas modificaciones necesarias para el embarazo.

Por otra parte, la respiración que se realiza durante esta modalidad de ejercicio resulta beneficiosa para las mujeres embarazadas. Por el contrario, los ejercicios de fuerza muscular, están más controlados debido a que suelen utilizarse de forma frecuente valsalvas, las cuales no resultan beneficiosas; o bien lesiones musculoesqueléticas.

El tratamiento de fisioterapia antes del parto y en el postparto es un gran aliado para evitar lesiones y mejorar el proceso.

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