La condromalacia rotuliana es una condición clínica que cursa con una afectación del cartílago articular de la rodilla y provoca un abanico de manifestaciones clínicas variadas.

Atendiendo a su significado, “condro” proviene de cartílago y “malacia” significa de forma literal, reblandecimiento anormal de una estructura determinada, en este caso el cartílago.

Esta entidad clínica ha generado mucho debate entre la comunidad sanitaria, debido a que la mayor parte de los cuadros clínicos que cursaban con dolor de rodilla se englobaban bajo esta entidad. Por tanto, cualquier lesión que provocase un daño en el cartílago era diagnosticada como una condromalacia. Sin embargo, en la actualidad se utiliza el término de Condropatía para hacer referencia a los dolores causados por la afectación del cartílago.

 

Condromalacia rotuliana: Causas

 

Esta lesión se origina como consecuencia de diferentes episodios de distinta naturaleza que pueden dar lugar a la lesión del cartílago.  En general, no existe una única causa sino que se cree que su origen es multifactorial.

Algunos autores sostienen que las causas se pueden clasificar en los siguientes grupos:

  • Biomecánicas: traumatismos directos, fracturas, luxaciones, subluxaciones, anomalías en la morfología de alguna estructura…
  • Bioquímicas, enfermedades como la artritis reumatoide, abuso de inyecciones de esteroides, sinovitis…

A nivel histológico, lo que ocurre con esta lesión es que la estructura bioquímica del cartílago pierde su consistencia y se erosiona produciendo una situación degenerativa. En un cartílago sano, se puede observar una estructura de proteoglicanos entrelazada con fibras de colágeno que permiten amortiguar la fuerza a la que están sometidas las articulaciones.

 

Condromalacia rotuliana: Síntomas

 

Las manifestaciones clínicas de esta entidad son variadas y dependen en muchas ocasiones en la existencia de una lesión subyacente causante de la afectación del cartílago.

El síntoma más común es el dolor, que aparece de forma espontánea y no se relaciona con episodios traumáticos, por lo general. El dolor se localiza en la zona de la rótula y puede extenderse hasta la zona anteromedial de la rodilla. Por lo general, el dolor no se presenta de forma bilateral.

Este síntoma se agudiza en determinadas situaciones como durante la flexión activa de la rodilla, por ejemplo al subir y bajar escaleras o al estar sentado de forma prolongada sin poder estirar las rodillas.

Otras manifestaciones clínicas menos frecuentes son los ruidos articulares, la presencia de edemas y algún derrame articular y la pérdida de fuerza muscular en algún grupo de importancia como el cuádriceps.

Cabe destacar, que esta lesión no siempre produce sintomatología. Existen muchos casos en los que se ha podido observar una lesión avanzada en el cartílago de ciertas pacientes a través de pruebas de imagen y estos no referir dolor. Por tanto, el algunos casos es asintomática.

 

Condromalacia rotuliana: Examen clínico

 

El diagnóstico de esta lesión se hace principalmente mediante el examen clínico. Este examen debe realizarse de forma minuciosa y a través de pruebas objetivas que permitan obtener un juicio clínico fiable.

El examen clínico resulta muy importante porque aporta mucha información y por la limitación de algunas pruebas de imagen rutinarias como la radiografía. Tanto la radiografía como el TAC presentan varias limitaciones a la hora de diagnosticar la lesión del cartílago.

La prueba de imagen más fiable es la resonancia magnética, pero realizando un buen examen clínico, en muchos casos no es necesario realizar esta prueba.

El examen clínico comenzará con una inspección visual, en la que el profesional observará la presencia y amplitud del ángulo Q, así como otros signos visuales que pueden proporcionar información, como la posición de la rodillas en varo o valgo.

Durante la exploración física se realizarán pruebas para determinar la consistencia del cuádriceps, ya que este se ve afectado cuando existe lesión cartilaginosa. Así como otras pruebas: signo de raspa longitudinal, signo de raspa transversal, cepillo, Zholen…

 

Condromalacia rotuliana: fisioterapeuta

 

El tratamiento de esta lesión dependerá de la causa que genere su aparición. En algunos casos, el origen se debe a una alteración anatómica que no puede corregirse, por tanto el tratamiento estará enfocado en buscar las alternativas que no produzcan dolor a los pacientes y lesionen de forma mínima el cartílago.

Sin embargo, en muchos casos esta lesión se produce como consecuencia de determinadas actividades deportivas. En ese caso, en primera instancia se prescribe reposo activo y analgésicos. El reposo activo consiste en la prescripción de diferentes ejercicios, diferentes a la práctica deportiva, que permiten fortalecer la rodilla y ciertos músculos que tienen la misión de proteger el cartílago articular.

Este programa de ejercicios progresará tanto en intensidad como en variedad, y será prescrito por un fisioterapeuta, ya que no todos los pacientes pueden realizar el mismo tratamiento.

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