El dolor en la mandíbula es uno de los síntomas más frecuentes de las denominadas odontalgias no odontogénicas, es decir, aquellos trastornos que generan sintomatología en la articulación temporo-mandibular (mandíbula), pero que su origen no esta relacionado con los dientes.

Durante muchos años, toda sintomatología que se originaba en la articulación temporo-mandibular se consideraba que estaba originada por los dientes y se han llegado a aplicar tratamientos, como extracciones molares, sin éxito. 

 

Dolor mandíbula: ¿qué es la ATM?

 

La articulación temporo-mandibular, también denominada ATM, es una estructura muy compleja constituida por la unión de varios huesos: cóndilo de la mandíbula y el cóndilo del hueso temporal. La musculatura que permite desempeñar sus funciones, masticar, abrir y cerrar la boca… son cuatro músculos: temporal, masetero, pterigoideo lateral y medial (interno o externo).

Los movimientos que realiza está articulación son la apertura y el cierre, diducción o lateralidad, protusión y retrusión mandibular. El papel que desempeña la musculatura anteriormente mencionada en estos movimientos es determinante y en ocasiones cuando estos músculos se ven afectados se originan trastornos en la movilidad y sintomatología como dolor.

 

Dolor mandíbula: disfunciones más frecuentes

 

Las disfunciones que se originan en la articulación mandibular no solo están relacionados con trastornos articulares, sino que abarca todas aquellos problemas que se originan en los músculos, ligamentos, discos y huesos que constituyen este complejo.

Cuando la musculatura facial relacionada con el movimiento mandibular presenta puntos gatillos o bien se encuentra contracturada, los movimientos se encuentran alterados. Sin embargo, no todos los movimientos resultan afectados, puesto que la diducción rara vez presenta limitación en estos casos.

Un caso de disfunción en los ligamentos que conforman este complejo, es el que ocasiona la calcificación del ligamento estilomandibular, el cual desencadena el denominado Síndrome de Eagle. Este síndrome se caracteriza por presentar dolor en la zona facial y orofaríngea, en pacientes que no poseen amígdalas.

Otro ejemplo sería el denominado Stuck Syndrome o disco anclado, caracterizado por una limitación pronunciada de la apertura bucal, limitación del movimiento de diducción hacia el lado contrario al disco afectado, dolor en movimientos y más síntomas asociados.

Sin embargo, estas afecciones no son las únicas que se pueden presentar en la articulación temporo mandibular y generar dolor, también se pueden presentar diferentes entidades clínicas: luxaciones cóndilo-discales, restricciones capsulares, artrosis, artritis…

 

Dolor mandíbula: trastornos relacionados

 

Existen numerosos factores y trastornos que pueden favorecer la aparición de los trastornos temporo-mandibulares o bien estar asociados a estos. Por ejemplo, algunos estudios han demostrado que la postura de “cabeza adelantada”, influye sobre la posición del cóndilo, lo que puede generar desgaste en los discos o bien chasquidos y trastornos en el movimiento normal.

Por otra parte, investigaciones han demostrado que la posición de la lengua también influye en la musculatura masticatoria y de hecho, existe una coordinación entre esta musculatura y la extrínseca lingual.

También es preciso mencionar el bruxismo, que aunque no se considera una patología si puede dar lugar a trastornos temporo-mandibulares y en concreto ocasionar sensación dolorosa en la zona mandibular. Esta parafunción se origina como consecuencia de influencias ambientales, ansiedad, medicación, genéticos.. etc.

Por último, uno de los trastornos que está asociado y debe tenerse en cuenta por su alta prevalencia en la sociedad, la cefalea. Las cefaleas se dividen en multitud de entidades clínicas con características propias.

En concreto se debe prestar especial atención a las migrañas y cefaleas tensionales, las cuales guardan una estrecha relación con los trastornos temporo-mandibulares, debido a que en todas existe la implicación del núcleo trigémino-cervical .

 

Dolor mandíbula: tratamiento fisioterapia

 

En los patrones anteriormente descritos, es decir, en los que el origen de las manifestaciones clínicas se deben a los músculos, ligamentos, trastornos degenerativos… la fisioterapia es una opción de tratamiento que da buenos resultados.

Existen otros trastornos que deben ser intervenidos quirúrgicamente, como en el caso del síndrome del disco anclado. Sin embargo, la rehabilitación postquirúrgica realiza por un fisioterapeuta resulta fundamental para restablecer la dinámica mandibular y su movilidad.

El tratamiento de fisioterapia empleado dependerá de la lesión que presente el paciente.

En el caso de musculatura contracturada que da lugar a dolor y limitación del movimiento, se puede aplicar punción seca y terapia manual. En otros casos, el tratamiento de elección se basará exclusivamente en ejercicio terapéutico y educación terapéutica.

En la actualidad, los pacientes tienen a su disposición fisioterapeutas especializados exclusivamente en trastornos de la ATM y dolor orofacial. Para encontrar los mejores fisioterapeutas, solo tienes que acudir a fisiosite.com.

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