La contractura en el cuello es una de las causas más frecuentes de dolor en la zona cervical hoy en día. El ritmo de la sociedad, las posiciones que se adquieren durante la jornada laboral y en general, la tendencia que existe hacia la vida sedentaria, propician la aparición de estos nódulos que comúnmente se llaman contracturas, aunque en términos técnicos se denominarían puntos gatillo.

Este tipo de dolor que se produce como consecuencia de los puntos gatillo, se denomina dolor miofascial y se presenta  con una gran prevalencia en la población. En concreto, se estima que afecta más a las mujeres y en edades comprendidas entre los 31 y 51 años.

Los puntos gatillo o contracturas, se definen como nódulos hiperirritables localizados en una banda tensa de un músculo cualquiera. El nódulo responde con dolor ante una compresión y cuando se estimula puede producir dolor en otras zonas, así como otras manifestaciones clínicas.

Existen diferentes tipos de puntos gatillo, en función de su comportamiento y localización: latente, activo, satélite e insercional.  Los músculos que presentan con mayor frecuencia estos nódulos son variados y sus características clínicas son determinantes para el diagnóstico.

 

Contractura cuello: Trapecio

 

El trapecio es un músculo localizado en el cuello que recorre varias zonas de la espalda a través de sus tres porciones: superior, media e inferior. En todas las porciones se pueden localizar puntos gatillos, sin embargo, existen algunos puntos que se presentan con mayor frecuencia en la población.

En general, para identificar la presencia de un punto gatillo en este músculo, el paciente deberá presentar las siguientes manifestaciones clínicas. Cabe destacar que no todas las condiciones clínicas tienen que darse o bien, este cuadro clínico determine con total seguridad que el causante es un punto gatillo. Es fundamental recurrir a un profesional sanitario que realice una valoración y exploración clínica. Algunos síntomas y signos son:

  • Porción superior: dolor moderado o severo en la región posterior y lateral del cuello, presencia de dolores de cabeza, dolor al final de movimientos como inclinación lateral o extensión del cuello, hombro elevado… Este punto gatillo suele aparecer por posiciones mantenidas con carga en los hombros.
  • Porción inferior: dolor por encima de la escápula (omoplato) y entre la escápula y columna vertebral. No hay restricción en el movimiento del cuello. Se observan posiciones anómalas en la escápula (elevación generalmente). Este punto gatillo se activa por posiciones mantenidas incorrectas durante la sedestación.
  • Región media: dolor que se define como escozor entre la escápula y la columna vertebral, dolor en el acromion que impide llevar bolsos o mochilas sobre el hombro, postura de con los hombros hacia rotación interna.

 

Contractura cuello: Elevador de la escápula

 

El elevador de la escápula es un músculo que se localiza en el cuello y va desde las vértebras 1 y 2 cervicales hasta el borde superior de la escápula. Este músculo está muy implicado en el dolor de cuello, siendo uno de los principales causantes.

Las manifestaciones clínicas más frecuentes son el dolor con el movimiento de cuello y en reposo. La limitación del movimiento en la inclinación lateral del cuello  suele presentarse, así como en la rotaciones y la flexión del cuello. 

Los pacientes que presentan un punto gatillo en este músculo es frecuente que  giren todo el cuerpo cuando quieren mirar hacia atrás.

Se originan como consecuencia de posturas que producen sobrecarga y tensión en la zona, como pueden ser la posiciones mantenidas durante el trabajo, los deportes, cargar con peso sobre los hombros, utilizar un bastón demasiado largo y muchas más causas no descritas.

 

Contractura cuello: Esternocleidomastoideo

 

El músculo esternocleidomastoideo como indica su nombre, recorre diferentes estructuras como el esternón, la clavícula y la apófisis mastoides localizada en el hueso temporal.

Es decir, atraviesa el cuello, por lo que puede dar lugar a puntos gatillos localizados en esta área. Aunque su sintomatología se suele localizar en otras áreas periféricas, aunque el nódulo se encuentre en el cuello.

El dolor se suele irradiar hacia la cara y también son típicas las cefaleas. La restricción del movimiento de cuello es mínima y no suele ser el causante principal del dolor de cuello de forma aislada. 

La presencia de puntos gatillo en esta zona da lugar a manifestaciones clínicas características como los signos autonómicos y visuales, dolor a deglución, tos seca durante la palpación del punto gatillo, así como vértigos y náuseas.

 

Contractura de cuello: Tratamiento

 

El tratamiento idóneo para  los puntos gatillos comprende diferentes técnicas de fisioterapia muy eficaces. El tratamiento prescrito por los fisioterapeutas para estos casos incluye la terapia manual, la utilización de la punción seca en algunas ocasiones, así como la prescripción de ejercicio terapéutico para evitar su perpetuación.

Algunas de las técnicas manuales más empleadas son las de compresión. En las que existen diferentes variantes que se utilizarán en función de las características de los pacientes: liberación por presión, compresión isquémica, compresión intermitente, etc.

Otras técnicas también empleadas son la movilización con movimiento, técnicas de masaje que no son tan eficaces y estiramientos combinados con medios como sprays.

La punción seca ha demostrado ser un tratamiento muy eficaz para la eliminación de este tipo de nódulos, sin embargo, siempre debe ser realizada por un profesional sanitario tras una evaluación completa.

En Fisiosite.com puedes acceder a numerosos fisioterapeutas que son especialistas en el tratamiento del dolor de cuello por la presencia de contracturas. Encuentra el mejor profesional y comienza tu tratamiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *