La cefalea tensional (CF), es un tipo de dolor de cabeza muy frecuente en la población general (presente en un 30%-78% de personas), cuyo impacto socioeconómico es muy elevado. Este tipo de dolor de cabeza tiene unas características y causas diferentes a otros tipos también muy frecuentes como la migraña. Aunque comparten ciertas características neurofisiológicas, el enfoque del tratamiento debe ser diferente.

 

¿Qué son las cefaleas tensionales?

 

Esta entidad clínica se caracteriza por presentar dolor en la zona craneal que puede llegar a desplazarse a la zona cervical y facial. El dolor se describe como dolor opresivo en ambos lados de la cabeza, es decir, bilateral. Se localiza principalmente en la región occipital y la frontal. Su comportamiento suele ser progresivo, es decir, empieza como un dolor leve y a lo largo del día su intensidad es mayor.

Algunas características que lo diferencian de la migraña son los síntomas y signos asociados, los cuales, son diferentes a los de la migraña, resulta menos incapacitante y el dolor no es pulsátil o aumenta con la actividad física.

Según la clasificación de la Sociedad Internacional de Cefaleas, esta entidad clínica se define como:

  • CT episódica. Este tipo a su vez se define en infrecuentes (una crisis o menos al mes) y aparece en la mayor parte de la sociedad no suele tener impacto en el paciente y requiere tratamiento en ocasiones. Por otra parte, existe una forma denominada frecuente, la cual puede ser incapacitante para el paciente y requiere tratamiento, ya que se produce más de una crisis al mes.
  • CT crónica, resulta un proceso muy incapacitante que deteriora en gran medida la calidad de vida del paciente

Aunque se desconocen las causas exactas que desencadenan esta entidad, se considera que en el tipo episódico intervienen mecanismos de dolor periférico y en el tipo crónico se desencadenan mecanismos crónicos. 

 

Síntomas de las cefaleas tensionales

 

Los síntomas más frecuentes de este tipo de entidad clínica son el dolor bilateral en la región frontal y occipital de la cabeza. Sin embargo, un criterio muy importante para diferenciar este tipo de dolor de cabeza con la migraña, es que la sensibilidad de la musculatura pericraneal se encuentra aumentada. Esta sensibilidad puede evidenciarse mediante la palpación de diferentes músculos como el masetero, frontal, esplenio, trapecio, pterigoideo, temporal y  esternocleidomastoideo.

Además el dolor característico es tipo opresivo, es decir, se define como una presión en la región craneal, a diferencia que la migraña que se describe como dolor de tipo pulsátil.

Se han descrito numerosos factores que pueden desencadenar este tipo de dolor de cabeza, entre ellos se encuentra: la postura adoptada durante la actividad laboral, la ansiedad, activación de puntos gatillos y trastornos de la articulación temporomandibular.

 

Cefaleas tensionales: tratamiento

 

El tratamiento de esta entidad se clasifica en farmacológico y no farmacológico. El de tipo farmacológico está constituido por analgésicos y antiinflamatorios principalmente y en los caso de la CT episódica e infrecuente suele ser efectivo; sin embargo, en los trastornos que comienzan a ser crónicos, la efectividad de la medicación es menor.

El tratamiento no farmacológico es el que se realiza desde la fisioterapia y ha evolucionado en gran medida los últimos años, puesto que los estudios realizados sobre esta condición clínica han mostrado resultados muy esperanzadores.

Los tratamientos que realizaban los fisioterapeutas se basaban en masajes, técnicas de relajación o aplicación de medios físicos. Sin embargo, en la actualidad, el ejercicio terapéutico ha demostrado buenos resultados tras su aplicación en este tipo de pacientes en combinación con otras técnicas de fisioterapia.

El plan de ejercicio terapéutico está compuesto por un programa de ejercicios de control craneocervical, que tiene como objetivo restablecer la función y el control de la musculatura cervical y de la cara. Así como ejercicio aeróbico pautado.  Además de la multitud de beneficios que proporciona el ejercicio, entre ellos el efecto analgésico.

Otras técnicas que se aplican son la terapia manual, es decir, movilizaciones activas, pasivas, asistidas, movilizaciones con movimiento y muchas más, que además de incidir sobre el rango de movimiento que puede estar limitado por la activación de puntos gatillos, desencadena respuestas analgésicas.

Los puntos gatillo, también son tratados con frecuencia mediante la punción seca. Por último, la electroterapia es otra técnica a destacar.

 

Cefaleas tensionales: recomendaciones

 

Este tipo de entidad clínica puede resultar muy incapacitante y empeorar la calidad de vida, por ello seguir una serie de recomendaciones pueden ser de utilidad para evitar lo descrito anteriormente:

  • Acudir a un profesional sanitario cuando se empiezan a experimentar síntomas. El recomendable acudir al médico para evitar que la sintomatología se debe a una patología de mayor gravedad subyacente.
  • Tras el diagnóstico, comenzar un programa de fisioterapia basado en el tratamiento anteriormente descrito. La finalidad es evitar la progresión de la lesión.
  • Para empezar el plan de fisioterapia, se debe encontrar al fisioterapeuta idóneo. Fisiosite pone a tu disposición un listado de todos los fisioterapeutas que tratan esta lesión para que encuentres de forma rápida el mejor profesional.
  • ¡Empieza ya! No lo dejes, ya que cuanto más progrese este entidad clínica en el tiempo, más posibilidades existen de que se cronifique

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