Las caídas en los mayores es una de las entidades geriátricas que más consecuencias produce en la salud del paciente. Constituye una de las fuentes principales de lesión, incapacidad, morbilidad y puede llegar hasta causar la muerte.

Además, no solo produce consecuencias físicas sino que también da lugar a secuelas psicosociales. Por otra parte, cabe destacar, que a pesar de que este fenómeno representa un importante problema de salud y unos costes muy elevados, existe una gran pasividad a la hora de tratar esta entidad.

 

¿Qué impacto tienen las caídas en las personas mayores?

 

Algunos estudios epidemiológicos han detectado que aproximadamente el 30% de los adultos que son mayores de 65 años, cae al menos una vez al año.

Por otra parte, se estima que el 50 % de esos pacientes volverá a padecer una nueva caída, siendo este porcentaje más elevado según aumenta la edad del paciente. Es decir, la probabilidad de sufrir una caída aumenta con la edad.

Además, según los estudios que se han realizado, no existe un protocolo que este orientado a disminuir la incidencia de esta entidad. De hecho, se ha comprobado que los planes de prevención necesitan ser mejor implantados, adaptados y mejorados, ya que no se obtienen los resultados esperados.

El impacto de este fenómeno es tal, que se ha definido un síndrome relacionado con este: el síndrome de las caídas. Este síndrome se produce cuando se dan dos caídas en un periodo de seis meses.

Las caídas tienen lugar como consecuencia de la interacción de diferentes factores, no como comúnmente se piensa, que se producen por la aparición de obstáculos.

 

Causas de las caídas

 

Son muchos los factores que se han descrito como causantes de desencadenar estos problemas de salud. Esta prevalencia aumenta según algunos aspectos destacados como la edad, la fragilidad y su entorno. Es decir, como consecuencia de la salud del paciente, las características de su ambiente y su nivel funcional.

En rasgos generales se ha hecho una división entre factores intrínsecos y extrínsecos:

  • Intrínsecos: Son aquellos que están directamente relacionados con el paciente. La edad, las enfermedades agudas y crónicas, y los fármacos que consume. En función del tipo de enfermedad del paciente, su edad y la medicación que tome, la gravedad de la lesión, será mayor o menor. Por ejemplo, se prestará especial atención a las lesiones que afectan al sistema del equilibrio, puesto que juega un papel muy importante en este síndrome. 
  • Extrínsecos: Estos factores son los que engloban aquellos aspectos que el paciente no puede controlar, como por ejemplo las barreras arquitectónicas y otras condiciones que dan lugar a la pérdida de equilibrio y desestabilización del paciente.

 

Tratamiento

 

El tratamiento para este síndrome variará en función de las lesiones ocasionadas y determinará la implicación de diferentes profesionales sanitarios. En ocasiones será necesario la inmovilización porque se han producido fracturas, mientras que otras, la implicación de otros profesionales será fundamental para la recuperación del paciente.

El fisioterapeuta en concreto, juega un papel fundamental no solo tras la caída sino también antes de que se llegue a producir este hecho, tratando las patologías subyacentes del paciente.

Tras la caída, es frecuente que el paciente tenga que acudir a rehabilitación, puesto que al tratarse de adultos mayores que en muchas ocasiones padecen osteoporosis, uno de los tratamientos elegidos suele ser la inmovilización antes que la cirugía en caso de fractura. El fisioterapeuta se encargará de rehabilitar la zona y restablecer la función.

Por otra parte, antes de sufrir la caída, el fisioterapeuta puede tratar patologías subyacentes como la osteoporosis, trastornos de equilibrios, etc; para garantizar un buen estado de salud.

 

Ejercicios y recomendaciones

 

El ejercicio es uno de los actores más principales para mantener o restablecer la salud de un individuo. Por ello su implicación es tan importante durante la prevención y el tratamiento.

Algunos factores que ayudan a reducir la probabilidad de las caídas, están relacionados con el ejercicio, puesto que se consiguen mediante la realización de éste.

En concreto, el fortalecimiento muscular, la coordinación y el equilibrio, son determinantes. Algunos ejercicios que todo individuo puede realizar en su día a día son:

  • Ejercicios de equilibrio: Apoyos monopodales como objetivo. Para ello se realizará una progresión, empezando con un soporte como ayuda. Es importante respetar esta progresión puesto que intentar conseguir un apoyo monopodal a la primera puede dar lugar a una caída.
  • Fortalecimiento muscular: diferentes ejercicios sencillos que buscan trabajar la fuerza muscular de los miembros inferiores, glúteos y región lumbar. Para ello se puede realizar diferentes ejercicios sencillos con soporte que sirva como apoyo, como mini-sentadillas, flexo-extensión de rodillas, subida y bajada a un step, todo ello con apoyo de algo.

Por otra parte, se podrán combinar ejercicios que requieran más tareas para trabajar la coordinación. Este programa de ejercicios será personalizado según el paciente y las circunstancias de este.

En fisiosite.com podrás encontrar diferentes profesionales especializados en fisioterapia geriátrica que realizarán los mejores tratamientos para evitar y tratar el síndrome de las caídas.

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