En fisioterapia el tratamiento de rotura fibrilar cuádriceps y otros grupos musculares no se produce de forma tan frecuente, ya que suelen ser más susceptibles de sufrir esta alteración otros grupos musculares. La ruptura de las fibras que conforman el músculo es una de las lesiones que más se producen durante la práctica de deporte, en algunos deportes se produce con más frecuencia que en otros.

¿Qué es una rotura fibrilar?

Antes de comenzar a exponer el propósito de este artículo es importante tener en cuenta varios conceptos, como por ejemplo los diferentes tipos de clasificaciones que existen  en relación a las lesiones musculares, atendiendo a su mecanismo las más frecuentes son:

  1. Lesiones intrínsecas o también denominadas indirectas: en las cuales generalmente una fuerza externa no genera la lesión
  2. Lesiones extrínsecas o bien directas

Dentro de las lesiones intrínsecas se encuentran las denominadas roturas de fibras que varían en función de su grado. Por tanto, los desgarros musculares abarcan desde las lesiones microscópicas como aquellas en las que se da una ruptura total del vientre muscular. Este tipo de lesiones se desencadenan por un estiramiento y una contracción excéntrica brusca. Esta situación extrema que sufre el músculo se produce generalmente en deportes en los que se dan movimientos de aceleración-desaceleración y cambios de dirección bruscos.

A pesar de que en numerosas ocasiones se han intentado realizar clasificaciones homogéneas que sirvan de guía para abordar este tipo de lesiones en función de la gravedad de la misma, no existe una clasificación que sea aceptada a nivel mundial. La siguiente clasificación que se expone es en base al Consenso de Munich (reunión de expertos en medicina deportiva), en la cual se define el concepto de desgarro parcial menor (fibrilar) y desgarro parcial moderado (fascicular).

    • El desgarro Fibrilar corresponde a una lesión de fibras minúscula, sin embargo, si que se produce dolor cuando se realiza un estiramiento del músculo en cuestión así como en la palpación. Este tipo de lesiones tardan más minutos en hacerse evidentes a través de ecografía. También puede producirse edema y hemorragia.
  • En el desgarro fascicular se produce una lesión parcial del músculo en la cual existe compromiso con los fascículos del mismo. El dolor es más intenso con respecto al desgarro fibrilar, y también existe dolor tanto en el estiramiento como en la palpación. En este tipo de lesiones también se produce hematoma, el cual se puede presentar de varias maneras en función de si se ha roto la fascia o no.

Por otra parte, también es importante mencionar los desgarros totales, que hacen referencia a la rotura completa del vientre muscular, la cual no se produce de forma frecuente. Sin embargo, las roturas subtotales, representan el 50% de las totales, y engloban también las avulsiones, que suelen ser típicas en las inserciones proximales de los siguientes músculos (recto femoral, isquiotibiales, aductor largo).

La rotura fibrilar del cuádriceps

El cuádriceps es uno de los músculos más conocidos del cuerpo, debido a que además de ser uno de los que presenta mayor volumen, también gracias a su función se pueden realizar diferentes acciones cotidianas. Está formado a su vez por cuatro vientres musculares que lo conforman: recto femoral, vasto medial, vasto lateral y vasto intermedio.

Sufrir un desgarro total de este músculo es una situación muy extraña, sin embargo, el desgarro del músculo recto femoral si se produce con frecuencia, sobre todo, en el ámbito deportivo. El desgarro que se produce en la unión miotendinosa del recto femoral es la lesión que más se produce en cuanto a roturas. En relación a esta lesión, también se ha realizado una clasificación para abordar el tratamiento de forma más homogénea:

    • Grado I, en el cual se aprecian hallazgos microescópicos y en las pruebas de imagen también se observa edema y hemorragia, pero no existe pérdida funcional
    • Grado II: se produce un desgarro incompleto y afecta tanto a la fuerza muscular como a la movilidad y por consiguiente a la función.
  • Grado III: tiene lugar un desgarro total y una pérdida de la función completa.

La recuperación de las lesiones el cuádriceps

El tratamiento del desgarro que se produce en el recto femoral del cuádriceps dependerá del grado de lesión. Sin embargo, durante los primeros días suele ser pautado reposo activo (es decir, se pueden realizar movimientos), crioterapia, analgésicos para el dolor, respetando los procesos fisiológicos del músculo para su recuperación. Posteriormente es esencial comenzar un tratamiento de fisioterapia basado en terapia manual y ejercicio terapéutico con el fin de restablecer la función que se ha perdido debido a la lesión.

El tratamiento también variará en función de las características del paciente, por tanto no existe un tiempo exacto de recuperación. El plan de ejercicio terapéutico generalmente comienza con ejercicios que requieran contracciones de tipo isométrico, posteriormente concéntricas y por último excéntricas.

Como se ha comentado anteriormente, el fisioterapeuta a través de diferentes valoraciones y exploraciones determinará el momento idóneo para cambiar de tipos de ejercicios. También se aplican otras técnicas y métodos, como pueden ser los vendajes y el kinesitape.

Después del tratamiento

El fisioterapeuta es uno de los profesionales sanitarios que forman parte del tratamiento. Una vez que se haya restablecido la función y la sintomatología haya desaparecido, es importante trabajar en diferentes ejercicios que permitan al paciente prevenir la misma lesión.

En general, como este tipo de lesiones se producen en deportistas, es importante contar con el asesoramiento de un fisioterapeuta especializado en fisioterapia deportiva, ya que este profesional está familiarizado con este tipo de lesiones.

Para ello, Fisiosite pone a disposición de los pacientes, una herramienta en la cual cualquier persona puede buscar filtrando por el tipo de especialidad que desea, en este caso fisioterapia deportiva o bien por la lesión que padece, con el fin de acotar la búsqueda de la forma más rápida y comenzar el tratamiento lo antes posible, para evitar las complicaciones que se derivan de este tipo de lesiones: cicatrices mal curadas o hernias musculares.

REFERENCIAS

  1. Muñoz S, Astudillo C, Miranda E, Albarracin JF. Lesiones muculares deportivas: correlación entre anatomía y estudio por imágenes. Rev.Chilena Radiología. 2017; 154-175.
  2. C.A. Mariluis, J. Cupito, F. Mamone. Muscle injuries of the rectus femoris muscle. J.rard.2015.08.002

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