La fascitis plantar es una lesión localizada en la planta del pie que afecta de forma muy común a los aficionados al running. También afecta a otros deportistas y personas sedentarias, pero su implicación en el running es muy importante, tanto por su frecuencia como por los efectos que produce al deportista.

La importancia de esta lesión radica en que su desarrollo interrumpe el deporte ocasionando largas temporadas de patrones, ya que la sintomatología ocasionada por esta lesión resulta muy incapacitante.

Esta lesión representa el 10-15% de las afecciones que tienen lugar en el pie y afecta en mayor medida a pacientes que se encuentran en edad laboral. Por tanto, su estudio y tratamiento resulta fundamental.

 

¿Qué es la fascitis plantar?

 

La fascia localiza en la planta del pie es una aponeurosis que tiene función de sostén en dicha localización, ya que participa en la sujeción de la bóveda plantar.  También es una estructura que absorbe el impacto que sufren los pies durante la marcha o la carrera. Este impacto variará en función de la velocidad de la marcha, la naturaleza del terreno, el peso del propio sujeto…

Se han descrito numerosos factores que pueden contribuir a que se genere una alteración o daño en la fascia y como consecuencia se desarrolle una inflamación de la estructura. Este proceso inflamatorio, da lugar a una serie de síntomas muy característicos que limitan el día a día del paciente.

El síntoma principal es el dolor, de carácter matutino (empieza por la mañana), generalmente cuando se hace el primer apoyo y continua a lo largo del día pudiéndose agudizar. Este dolor no tiene patrón nocturno, es decir, no despierta al sujeto en medio de la noche.

El dolor se localiza en la planta del pie y con mayor frecuencia en la parte inferior del calcáneo (talón). No obstante, la fascia plantar esta formada por tres compartimentos, por lo que el dolor se puede presentar a lo largo del recorrido de cualquiera de ellos. Este fenómeno genera que en ocasiones esta lesión se confunda con otras como una metatarsalgia.

 

Relación entre el running y la fascitis plantar

 

El running es un deporte que durante su ejecución, ya sea profesional o no, requiere un alto compromiso de las estructuras plantares y en concreto de la fascia.

Esta aponeurosis se encarga de absorber el impacto y las fuerzas que se generan durante la carrera, junto con otras estructuras que participan. Tanto el calzado, como el tipo de pisada o la superficie sobre la que se realiza la carrera influyen en su desarrollo.

Estos factores lesivos a lo largo del tiempo producen que la fascia se vea sometida a microtraumatismos que dan lugar a procesos inflamatorios y posteriormente, puede cronificarse la situación dando lugar a un proceso degenerativo.

Por ello, en aunque el término para denominar esta lesión acabe en –itis, no es correcto referirnos a ella como un proceso inflamatorio puro, puesto que esta situación inflamatoria solo se produce durante los primero días.

El dolor ocasionado tras el periodo agudo, no es ocasionado por la inflamación, sino por su degeneración.

 

¿Cómo identificar la fascitis plantar?

 

Es importante que los deportistas, corredores profesionales o principiantes, acudan a un profesional sanitario en el momento en el que se comiencen a experimentar síntomas. Es muy importante hallar el mecanismo lesional para corregir el patrón y evitar el progreso de la lesión.

Cuanto más precoz es su diagnóstico, mayores posibilidades existen de que el impacto se la lesión influya en menor medida a la vida deportista del paciente.

En general, la lesión suele comenzar experimentando dolor en la planta del pie durante la carrera. Este dolor suele ser puntual y no se presenta de forma constante impidiendo la práctica del deporte.

Sin embargo, la sintomatología no permanece estática sino que evoluciona de forma que el dolor puede presentarse durante toda la carrera e incluso en reposo. Por ello su identificación precoz es muy importante.

Acudir al fisioterapeuta lo antes posible, no solo te permitirá mejorar la sintomatología asociada, sino que se podrá modificar o eliminar el mecanismo lesional y prevenir su recidiva.

 

¿Cuál es el mejor tratamiento para la fascitis plantar?

 

Con el paso del tiempo la ciencia evoluciona, y con ella la fisioterapia también. Hace una década era común el tratamiento de esta lesión mediante herramientas como el ultrasonido, los estiramientos y el masaje. A día de hoy, aunque en algunos casos se sigue realizando, el mejor tratamiento para esta lesión es el ejercicio.

El plan de ejercicio puede ser pautado junto con otras técnicas de tratamiento que también serán beneficiosas para el paciente: terapia manual, electroterapia, etc.

En la actualidad, también es muy frecuente la infiltración de corticoides, aunque sus efectos no son definitivos, sino temporales. Los corticoides no actúan sobre el origen de la lesión ni otorgan las capacidades necesarias a las estructuras para soportar fuerzas lesivas. Los corticoides son útiles para paliar los síntomas y no en todos los casos.

El tratamiento más efectivo es aquel que incide sobre el mecanismo lesional o bien consigue que los factores que desencadenan la fascitis sean neutralizados por otras estructuras (gracias al ejercicio).

En algunos casos, la resolución de esta lesión incluye un estudio de pisada, cambios en el gesto deportivo o en las zapatillas, etc. Y en otros casos, requiere un plan de ejercicio que potencie las estructuras implicadas en la absorción de fuerzas para evitar la fascia sea la principal afectada.

Acudir a un fisioterapeuta en una  fase temprana no solo permitirá poner fin antes a la lesión, sino que te ayudará a disminuir los síntomas y evitar recidivas. Para ello, tan solo debes entrar en fisiosite.com y buscar tu fisio mediante el nombre de la patología.

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