La anatomía de hombro es una de las regiones del cuerpo que más se estudian en fisioterapia, ya que las funciones que desempeña este área resultan fundamentales para el día a día cualquier persona. Además, la articulación glenohumeral es la más móvil y compleja del cuerpo, es decir, permite al sujeto una variedad de movimientos que no permite ninguna otra articulación. En general, cuando se estudia esta disciplina se debe hacer una división entre las estructuras más importantes que conforman la zona y en función de los intereses o necesidades de la disciplina, se hará especial hincapié en unas u otras estructuras. En el caso de la fisioterapia, se estudiará con profundidad el sistema óseo, muscular, ligamentoso y nervioso. El sistema vascular no es una prioridad dentro de los estudios de fisioterapia.

Anatomía del hombro: huesos

La unión de diferentes estructuras óseas permiten la congruencia articular y por consiguiente los distintos movimientos. En el caso de la región proximal del miembro superior, participan diferentes estructuras óseas para conformar la articulación glenohumeral, aunque el húmero es el hueso más popular, este no es el único que forma parte de la región. La articulación glenohumeral está constituida por la cabeza del húmero, que se inserta en la cavidad glenoidea. La cavidad glenoidea es una “fosa” que se encuentra en el hueso llamado escápula.

Como se ha mencionado anteriormente, el húmero es el hueso más popular de esta región proximal de la extremidad superior, sin embargo, esta estructura de la escápula es fundamental para que se produzca el movimiento armónico, por ello la escápula adquiere gran importancia en esta disciplina. No solo por su implicación evidente en el movimiento, sino porque en la propia fosa o cavidad, se podrán generar defectos, daños o alteraciones que desencadenen diferentes lesiones.

Aunque la articulación glenohumeral es muy importante, existen otras articulaciones en la zona que complementan el movimiento:

  • Escapulo-torácica: Articulación entre la escápula y la parrilla costal, permite el deslizamiento de la escápula durante el movimiento del miembro superior.
  • Acromio-clavicular: Articulación formada entre el acromion (prominencia de la escápula) y la clavícula.
  • Esterno- clavicular: Articulación constituida por la clavícula y el esternón.

Estas tres últimas articulaciones y los huesos que las conforman resultan imprescindibles para que el movimiento se produzca con total normalidad. Por tanto, tanto el húmero como la clavícula, el esternón, la parrilla costal y la escápula deben estudiarse con detenimiento.

Las diferentes características que presentan estos huesos (protuberancias, surcos, cavidades) serán objeto de fenómenos anatómicos tales como: inserciones musculares, recorrido de paquete neurovascular, etc.

Anatomía del hombro: músculos y tendones

El tendón es el nombre con el cual se define la porción “muscular” que conecta el músculo con el hueso. Esta estructura recibe un nombre diferente debido a que posee diferentes características en cuanto a propiedades elásticas, etc. Los músculos y tendones que forman la región anatómica del hombro cobran vital importancia en la disciplina de fisioterapia, ya que un gran porcentaje de lesiones se producen sobre estas estructuras y suponen una de las principales causas de consulta en el día a día del fisioterapeuta. Existen diferentes grupos musculares que se originan y/o insertan en los huesos de esta región y mediante su contracción se completan los movimientos de flexión, extensión, rotaciones, etc:

M.FLEXORES M.EXTENSORES M.ABDUCTORES M.ADUCTORES M.ROTADORES INT M.ROTADORES EX
Deltoides Anterior Deltoides posterior Deltoides lateral Dorsal ancho Infraespinoso Subescapular
Coracobraquial Dorsal ancho Supraespinoso Pectoral mayor Redondo menor Pectoral Mayor
Bíceps Braquel Redondo Mayor Bíceps Braquial Tríceps Deltoides Posterior Deltoides anterior
Pectoral Mayor Tríceps Braquial   Redondo mayor Supraespinoso Dorsal ancho
          Redondo Mayor

Un gran número de músculos permite el desarrollo normal del movimiento, por tanto la alteración en uno de ellos puede incidir de forma importante en el proceso. Además de generar manifestaciones clínicas como dolor, inflamación, etc.

Lesiones más comunes

Las lesiones en esta región se estima que suponen el tercer motivo de consulta más frecuente en los centros de Atención primaria, debido a la complejidad de su estructura, su amplitud y variedad de movimientos, así como su implicación en las actividades del día a día del paciente. En concreto, existe un síndrome denominado “hombro doloroso” que se da de forma muy frecuente y se caracteriza por presentar una disminución de la movilidad y dolor. El dolor es uno de los síntomas que más reportan los pacientes (40-50% de los casos) en relación a esta región. Existen numerosas causas y estructuras que pueden desencadenar este síndrome, aunque la afectación de los tejidos blandos, son las más comunes. No obstante, estructuras alejadas como la columna cervical, también pueden desarrollar sintomatología que se expande hasta la región del miembro superior y puede confundirse con alguna patología propia del hombro. Según la estructura que se lesiona se desencadena un proceso específico que producirá diferentes manifestaciones clínicas:

  • Tendinopatía del manguito rotador: La lesión comienza generalmente como un proceso inflamatorio en el músculo supraespinoso, como consecuencia de microtraumatismos de repetición, traumas directos, sobreuso; o bien la sintomatología se produce como consecuencia de un proceso degenerativo (frecuente en mujeres de másde 50 años). Posteriormente, esta lesión puede expandirse hasta otros músculos del conjuto rotador.
  • Tendinopatía del bíceps: Como en el caso anterior, la lesión en el tendón de la cabeza larga del bíceps se produce por episodios de sobreuso o microtraumatismos repetidos que generan fricciones en este tendón. El dolor se localiza en el recorrido de la cabeza larga del bíceps y puede llegar a irradiarse a otras regiones como el antebrazo.
  • Bursitis : La bursa que se encuentra entre el manguito rotador y el acromion tiene como función principal proteger el roce del tejido blando con el tejido óseo, así como amortiguar las fuerzas y mejorar el deslizamiento. Sin embargo, esta estructura está expuesta a diferentes estímulos mecánicos que pueden dar lugar a una irritación y como consecuencia a una inflamación. Debido a la inflamación, también se pueden producir alteraciones en los músculos proximales, como es el caso del supraespinoso.
  • Rotura del manguito rotador: La ruptura del tendón de alguno de los músculos que conforman el manguito rotador suele producirse como consecuencia de diferentes fenómenos como la degeneración progresiva del tendón, traumatismos directos, o bien por patologías como la artritis reumatoide.
  • Capsulitis adhesiva: Se trata de una afectación de la cápsula articular como consecuencia de procesos inflamatorios que tienden a retraer la estructura y por tanto a limitar el rango de movimiento. Las causas pueden ser idiopáticas o por la implicación de tendinitis o fracturas.

Ejercicios para fortalecer la anatomía del hombro

El ejercicio como herramienta de tratamiento en las lesiones en esta región suele ser la opción terapéutica en primera instancia o bien tras un proceso quirúrgico. En general los ejercicios que se plantean para este tipo de pacientes suelen ser ejercicios de control motor y posteriormente de fortalecimiento; sin embargo, dependiendo el tipo de lesión que presente el paciente se plantearán diferentes tipos de ejercicios. También se debe tener en cuenta la sintomatología del paciente, ya que en muchos casos el dolor impide la realización de los ejercicios, por tanto será una de las limitaciones que se tienen que apreciar a la hora de la prescripción de ejercicios.

Los ejercicios son pautados por el fisioterapeuta y en ocasiones tienen prescripción domiciliaria; se pueden realizar sin ningún tipo de accesorio o bien con la ayuda de pesas, bandas elásticas y otro tipo de materiales. La terapia manual también es una técnica que se utiliza para disminuir el dolor y aumentar el rango de movimiento, por ello la combinación de terapia manual y ejercicio terapéutico, suele ser la opción de tratamiento base de fisioterapia en estos casos.

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